En-reconstruccion

Mi nombre es José Luis Zuñagua y soy el creador de En-Reconstruccion. Hace algún tiempo atrás, la vida que llevaba se podía resumir en una sola palabra: rutina. Pasaba de lunes a viernes trabajando 8 horas diarias, esperando que cada día la jornada laboral se acabe para retornar a casa todo “cansado”, para después tirarme al sillón a ver televisión hasta que el sueño me vencía y al día siguiente continuaba con la misma historia una y otra vez. Lo peor eran los fines de semana ya que creía que como había trabajado toda la semana me merecía un “descanso” por lo que entre sábado y domingo la mayor parte de mi tiempo lo pasaba echado en la cama viendo series televisivas o películas las cuales acompañaba comiendo frituras y bebiendo gaseosas, sin mencionar que mi dieta estaba basada en comida chatarra como regla general durante la semana. Cada día me sentía peor, la depresión se había apoderado de mí y culpaba a mi trabajo, a mi jefe, a mi pareja, a mis hijos, a quien fuese de mi “triste vida”. Tras una visita casual al doctor, éste me pidió unos análisis completos de sangre, orina y demás. Como resultado de estos exámenes me enteré que tenía el colesterol demasiado alto, estaba claro, para ese entonces tenía un sobrepeso de 14 kg de lo que se establece según mi estatura, el doctor me indico que si seguía con ese tipo de vida, cualquier día me podría dar una embolia o un infarto. Al principio me invadió un sentimiento de tristeza, pero luego caí en cuenta de que tenía personas bajo mi responsabilidad: mis hijos, niños que se encontraban en la primera etapa de su infancia a los cuales no podía dejarlos. Aún sigo creyendo que esa idea fue la que me impulso a cambiar mi vida, a partir de ese momento acudí al nutricionista quien me indico lo que debería comer y los ejercicios que debía realizar para cumplir con el objetivo que me había trazado: ser una persona más saludable para ver crecer a mis hijos y ser la guía y el ejemplo que ellos necesitaban. Al principio no fue fácil, y creo que nada que valga la pena lo es; esa experiencia me hizo conocer algo que yo no sabía que tenía: fuerza de voluntad. Esa fuerza de voluntad y obviamente el apoyo de mi pareja fueron los ingredientes que cambiaron mi vida. Pero lo que quiero destacar fue que a partir de ese momento descubrí una nueva forma de vida, ya que no me conformé con lo que el doctor me recomendó, sino que investigue diversas formas de ejercitarme, ver que alimentos eran más saludables y los beneficios que ofrecían cada uno y los implementé a mi diario vivir. Después de un tiempo empecé a ver resultados (baje de peso gradualmente) y eso me motivo aún más para dar lo mejor de mí y hacer de mi vida lo más saludable posible. Al ejercitarme vi como después de realizar ejercicios que te dejan exhausto, te sientes feliz contigo mismo, al parecer el cerebro libera endorfinas las cuales te hacen sentir feliz luego de una sesión intensa de ejercicios. Empecé a hacerme fanático de los ejercicios y los hice parte de mi vida diaria, si por alguna razón no ejercitaba en el día, me sentía mal conmigo mismo. De algún modo me había sumergido en un mundo donde todo era distinto, mi actitud había cambiado, la depresión se había ido, veía al mundo con más esperanzas, sabía que debía dejar huella en el mundo y no ser alguien más del rebaño. Por esa razón inicie la comunidad @en-reconstruccion y el blog en-reconstruccion.com, a fin de compartir todo el conociemiento que aprendi y sigo aprendiendo día tras día, ya que no sólo se trata de llevar una vida saludable para el cuerpo sino que también debemos ejercitar la mente (y no me refiero solamente a ejercicios como el sudoku o los crucigramas); se trata de recuperar sueños perdidos, de llegar a metas establecidas, de luchar cada día sin importar las derrotas, en fin se trata de que cada día seamos mejores que el día anterior. Espero que mi historia sea la chispa que despierte en ti la esperanza de una vida mejor